Organización del Fuego

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El equipo

Igual que las manadas para la rama amarilla y la compañía para la verde, los fuegos son las unidades de la rama roja.
Como las seisenas en la manada y las patrullas en la compañía, varios equipos forman el Fuego Piloto o Interjefas.

El equipo está bajo la responsabilidad de una AJF (Asistente Jefa Fuego: barra roja bordada en marrón), que adquiere una formación bajo la forma de un primer grado de formación llamado «REGM» (Ruta Escuela Guía Mayor).

El equipo se compone de varias pilotos. Cada una es responsable de todo lo que concierne al equipo. No hay puesto de acción fijo. Para cada actividad, cada una se encarga de uno o varios elementos del fin de semana, que asume por completo. Esta responsabilidad va rotando, de modo que cada una, ya rica de toda su vida guía, pueda probar todas las áreas y desplegar o descubrir sus talentos: liturgia, topografía, vivac, horario de misas, intendencia, material, velada, el transporte necesario, gastos y mantenimiento de cuentas, todo es oportunidad de participar.

El equipo se reúne para cualquier actividad en «consejo de equipo», donde cada una se expresa, hace un balance sobre la buena marcha del equipo y toma decisiones sobre las actividades propuestas.
El equipo cuenta con un material específico: tienda iglú, mini-cocinas de gas «azules», tarteras pequeñas, bidones acordeón o plegables, brújula…. Todo esto debe ser ligero y siempre se mantiene en forma.

El programa de actividades

Las decisiones para el programa o la ruta se toman todas juntas en el consejo de fuego o en consejo de equipo: no olvidemos que una AJF y JF son guías mayores como las demás. De hecho, es la única rama (por cuestión obvia de edad) en la que jefas tienen la misma progresión que las personas de las que son responsables.
Las decisiones conjuntas no impiden un programa escrito y enviado a todas. Además debe quedar establecido en septiembre para todo el año, y cada una se compromete a estar presente.

Es muy difícil lograr fechas en común: ¡es normal! Las guías mayores no todas tienen el mismo ritmo de vida (la enseñanza secundaria, las clases preparatorias, la universidad, trabajo, madre de familia…).

Aspectos a tener en cuenta para la programación anual de las actividades de fuego:

  • Buscar el equilibrio entre trabajo y descanso, actividades físicas y meditación.
  • Dar prioridad a actividades al aire libre y caminar
  • Considerar los periodos de exámenes de las estudiantes.

Para equipos pilotos:

  • Las actividades deben ser frecuentes, con un ritmo ligeramente inferior al de la compañía para que las guías mayores no se aburran
  • Las actividades deben ser variadas, dando posibilidades que la compañía no les puede ofrecer
  • La programación no debe incluir más de una “actividad especial” en determinado plazo (ayuda en la parroquia, servicio al distrito,…) para conservar el ritmo scout.
  • Se deben de tener en cuenta los deseos de las pilotos y su nivel para establecer el programa. Es aconsejable fijar algunos objetivos técnicos para el equipo al comenzar el año (por ejemplo, controlar las técnicas de la 1º clase antes Navidad)

Para fuegos interjefas:

Intentar no sobrecargar el programa y dar el calendario cuanto antes a las jefas para que lo cuadren con sus unidades de servicio. De lo contrario se hace muy difícil fijar las fechas de las actividades y conseguir un compromiso de asistencia

Para todos los fuegos. Dos consejos:

* No cancelar nunca una actividad bajo el pretexto de pequeño número: una marcha con un servicio es tan eficaz con tres como con quince!
* Prever espacios de tiempo para que las ocupadas puedan hacer el esfuerzo de venir a un momento importante definido de antemano, como la velada de la noche del sábado en una salida de fin de semana. Poner especial atención en no convertir esta posibilidad en un servicio «a la carta».

La jefatura del fuego

El fuego está dirigido por una JF, que tiene dos grados de formación. Ella es ayudada por un Consejero Religioso (CR) y las AJF. La AJF tiene las bandas de las asistentes, capacitación de primer grado y se encarga de un equipo.
Cada equipo tiene un número variable de pilotos. Lo ideal es como una mano: un equipo de 5 personas variadas y unidas.

La jerarquía del fuego

La rama roja tiene su organización jerárquica, al igual que las otras ramas.
A su cabeza una CNF (Comisaria Nacional Fuego).
Si existe Comisaria de Región, ésta sería el siguiente nivel. Si no, lo es la Comisaria de Distrito, quien trabaja en estrecha colaboración con la jefa fuego. La JF se encarga de los equipos del Distrito, y no se limita a un grupo como el resto de las unidades.
La labor de estas Jefas es muy importante: conocen a las jefas y futuras jefas, y su mirada complementa útilmente la de las Comisarias.

Formación de la jefatura del fuego

Las jefas, JF o AJF, siguen etapas de formación como en las demás ramas:

CEP1 para las AJF

CEP2 para las JF

CEP3 para las jefas de fuego confirmadas y servicios dentro de la Comisaría Nacional Fuego.

Estos CEP tienen un nombre en la rama roja: se llaman REGM (Ruta Escuela Guía Mayor) y el CEP de 3º grado se llama URIYYAH, “El Señor es mi luz” en hebreo. La inscripción en el URIYYAH se hace bajo invitación, como para los CEP de 3º grado de las otras ramas.

Las REGM tienen una particularidad: son en parte itinerantes ¿Qué mejor aprendizaje para una nueva jefa que adentrarse en la práctica de la ruta?

El uniforme

Es el del movimiento. Para las pilotos: eliminar todas las insignias guía (insignias de clase, bandas de JP) y se añaden las letras EP, RP o RS de acuerdo con su progresión.
Las comprendidas en una unidad llevan al hombro las bandas de su función y la pañoleta de grupo, y se ponen la pañoleta de fuego en las actividades de rama roja.

La pañoleta «Rosa palo»

Todas las guías mayores de la rama roja tienen la misma pañoleta cuadrada: color «Rosa palo», a excepción de las jefas fuego que han completado su tercer grado de formación, el Uriyyah, con un pañuelo cuadrado rojo (color del fuego). La pañoleta se lleva en todo momento para las pilotos, y sólo en actividad fuego o encuentros de guías mayores (rutas de los Santos, Jornadas Nacionales…) para las GM en actividad interjefas.

En Servicio

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Etimológicamente, servir procede del latín, «estar sujeto a«, «obedecer a«. El hombre, servus, es un esclavo. Pero desde el latín clásico, servire toma el significado de «ser útil para«. En latín medieval, el servicio es la relación jurídica que une al vasallo a su señor. También es el vínculo entre el hombre de Dios y su Señor, un hombre conectado al más alto servicio. Es también la Iglesia quien fue dando gradualmente a esta palabra su significado actual. La idea de la esclavitud desaparece en favor de un vínculo de hombre a hombre, tan fuerte en la época medieval. Este rodeo nos permite reflexionar sobre dos puntos fundamentales del servicio: el servicio implica una acción concreta – ser útil para – y un encuentro. El servicio es útil y el resultado de los vínculos humanos.

Una acción útil y concreta

El servicio es parte de nuestra vida de fuego. Puede adoptar diversas formas: desde fregar la vajilla en el gran juego para el rally de provincia, o el arreglo en casa de personas mayores, rehabilitación de hospederías de religiosas que cuidan niños … No hay servicio, por pequeño y sencillo que sea, que haya que despreciarlo. No hay servicio pequeño o grande, que sea verdadero o falso. Se puede, por el contrario, tener errores de apreciación en la elección del servicio.

En la base del servicio, debe haber una elección reflexiva. De hecho, tiene que ser tomado en función del tiempo, habilidades y destrezas de cada una, el número de personas disponibles, la naturaleza de este servicio. No hay necesidad de ir dieciocho a planchar a una anciana, o restaurar entre tres la hospedería de un monasterio. En ambos casos, reinarán el aburrimiento y la ineficacia.

Por otra parte, un servicio no se improvisa, se prepara. Es inútil ir un fin de semana a una comunidad de personas con discapacidad, si previamente no se han reunido con los cuidadores para conocerles. ¡Aun planchar implica saber planchar algo más que pañuelos! No se trata de hacer un servicio «porque hay que hacerlo en una actividad ruta.» Es preferible la calidad. Un servicio bien preparado y bien dirigido, por ello realmente útil, es mejor que diez olas BA («buena acción»») chapuceras.

Además, el quitar el polvo eterno de la iglesia puede cansar a más de uno. Pero hay equipos que necesitan este servicio para construir, en la sencillez, poner la mirada en las cosas pequeñas, etc. Nunca juzgues el servicio de las demás… Al correr detrás de los servicios extraordinarios, nos perdemos muchas oportunidades de ser realmente los servidores de nuestros hermanos.

Un encuentro humano

Pero más allá del acto en sí mismo, está el encuentro. Hemos escogido libremente servir a nuestro prójimo, fieles en la Ley Scout a los preceptos evangélicos. Por nuestra voluntad, nos hemos hecho vasallos de nuestros hermanos Es la razón por la que no podemos cerrar nuestro corazón a cualquier forma de servicio. La diferencia misma de los servicios abre nuestro corazón, nuestra inteligencia, nuestra mente. Es una puerta a un mundo nuevo, conociendo a las personas.

Porque el servicio no se hace de la nada. Se solicita por alguien. No se repinta una valla solamente: permite a las hermanas tener un monasterio acogedor.

Todo el mundo tiene el recuerdo de una conversación casual entre dos kilos de patatas para pelar, con alguien todavía desconocido ayer. Una conversación en la que se ha compartido la vida del otro, una idea, una aspiración, en la que hacer lo mismo, impulsados por una gracia que puede que no sepas. Por otra parte, no está claro quién recibe más. Y es en esta entrega al otro como nuestro servicio toma todo su sentido. Salimos de nosotros mismos. Ya no estamos centrados en nuestra pequeña persona. Lo que le permite crecer, de acuerdo con la ley de las paradojas humanas…

Las consecuencias de hacer un servicio son numerosas. En primer lugar, hacer el trabajo útil es bueno en sí mismo. A ello se añaden las riquezas humanas después: el descubrimiento de las habilidades manuales, dones de acogida, la escucha con una sonrisa, gusto por el trabajo bien hecho, la victoria contra el miedo personal, nuevas amistades … Es también una forma de unir al equipo a través de una acción conjunta hermosa. En cuanto a los que conocimos a través de este servicio, es probable que obtengan tanta felicidad y riquezas como nosotros, si hemos sabido combinar el gesto útil en el encuentro.

 

Paso al Fuego

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El comienzo del curso en el Fuego hay que prepararlo bien. No siempre es fácil para una JP salir de su patrulla, un mundo bien establecido, donde ella tiene su lugar, hacia un mundo más o menos conocido. Lo ideal sería tener cada año uno o dos contactos fuertes entre la Alta Patrulla y el Fuego. Ello implica una buena preparación entre la Jefa de Fuego y su Asistente, y la Jefa de Compañía. A las primeras les toca dar el primer paso, comenzar la marcha, para marcar la voluntad del fuego. A la segunda, jugar el juego con lealtad. Juntas, las jefas pueden ayudar a las guías en este paso.

El paso es una ceremonia que debe ser cuidada y hermosa. Ten preparadas las pañoletas para entregarles, bríndales una palabra de acogida, que sea bella, clara alegre. ¡Destaca a las recién llegadas! Algunas Jefas de Compañía presentan a sus guías con todos sus talentos – primera clase, especialidades y concursos ganados…- ¡y el Fuego la festeja como a una amiga que viene a completar el equipo en el momento preciso!

En septiembre, es necesario comenzar el año inmediatamente. No esperes hasta que el último grupo del distrito haga su vuelta en octubre para empezar. El paso se debe hacer a mediados de septiembre lo más tarde. También puede continuar con un fin de semana fuego, el primero con las nuevas guías. Lo ideal, entonces es otro fin de semana a principios de octubre, en equipo. Esto permitirá comenzar el año, hacer el programa, empezar a construir la unidad del el equipo y el fuego.

La acogida debe constituir el interés de todas en el Fuego: Jefa de Fuego, la Asistente de Jefa de Fuego, las pilotos del segundo año. No hay ningún misterio: nuestra pedagogía es la ruta. Nuestro campamento es itinerante. Nuestro fin de semana también lo debe ser. Somos guías, así es que ¡mochila al hombro para una marcha hacia un lugar destacado! un buen vivac y la presentación de cada una. Este puede ser el primer contacto con el Fuego para algunas… entonces responded a todas sus preguntas con el mismo entusiasmo. Es el momento para tranquilizarlas y poner en marcha proyectos para la ruta de verano.

El Acuerdo de las Cuatro Estaciones

«La ruta que se te ofrece es un camino de amistad y alegría. También es una ruta de servicio, esfuerzo y entrega total de ti misma que te exige un compromiso personal y consciente«

Con estas palabras, emocionantes y exigentes es como la Jefa te ha acogido en el Fuego.

Empiezas a oír hablar sobre el Equipo Piloto, progresión personal, servicio, unidad de vida, el Compromiso Guía Mayor, de cintas amarilla, verde y roja, todo un nuevo vocabulario que te proponemos descubrir.

Siendo EP (miembro del Equipo Piloto), decides comprometerte por una parte en tu equipo y además por ti misma. Por lo tanto, debes hermanar la vida en equipo y la vida personal. El cuadernillo «En Ruta» de las miembros del equipo piloto te da las pistas necesarias y el «Acuerdo de las Cuatro Estaciones», que se añade, te ayuda a organizarte. Es un ritmo que se te sugiere a lo largo del año, para avanzar en todas las áreas de tu propia vida, te ofrece etapas regulares. Para que puedas tomar las riendas y ver si a medida que pasan las semanas, puedes conseguir establecer metas, progresar, hacer un buen balance y partir hacia una nueva etapa.

Cuando has adquirido ese ritmo, puedes fácilmente empezar a pensar en los diferentes elementos de la progresión, hecha para ayudarte a crecer, desde el plano de lo concreto al espiritual.

Descarga el texto del Acuerdo de las Cuatro Estaciones en Publicaciones

El Fuego Piloto

Las actividades del Fuego se dividen en dos: el Fuego Piloto y el Fuego Interjefas

El Fuego Piloto: La vida fuego comienza a los 17 años. Ya seas JP, subjefa que sales de la compañía, que llegas tardíamente a la compañía, o nueva en el Movimiento Scout, puedes pasar al Fuego.

El tiempo piloto dura dos años. Desde los 18 años: la piloto puede prestar servicio en una unidad, sin dejar de participar en las actividades del Fuego Piloto.

Es también esta etapa la mejor para la que la piloto se forme en los diferentes CEPs y otros cursos (Primeros auxilios, monitor de tiempo libre…) que le aportarán conocimientos prácticos que podrán poner al servicio al convertirse en asistente o jefa de unidad.

El Fuego Interjefas: El Fuego Interjefas agrupa a todas las jefas en servicio dentro de una unidad, grupo, distrito. Cuando una guía mayor no puede asegurar un servicio en una unidad (miembro colaborador), pero ayuda de vez en cuando, forma parte del Fuego Interjefas.

¿Por qué un tiempo piloto?

Es el momento de parar y hacer balance: ¿dónde estoy? ¿quién soy? ¿cuál es mi vocación?

El fuego tratará de ayudar a cada joven o cada mujer:

a discernir y reflexionar sobre su vocación
a formar su personalidad
a mantener su lugar en la vida (lo que significa ser firme, competente y eficaz gracias a una formación espiritual y moral)
a saber servir en cualquier circunstancia («Pido que se me considere siempre en servicio» Ceremonia del Compromiso)
a ser capaz de asumir y construir un proyecto
a formarse en el discernimiento (tomar decisiones en la vida: saber decir sí y saber decir no)

¿Para qué sirve?  ¡Para ser feliz!

A través del método del escultismo: la vida al aire libre, técnicas, canciones, tiempo para Dios, caminar, vivir en equipo…

El fuego piloto pone en marcha proyectos de aventura que desarrollan el sentido del esfuerzo y de equipo.

Un Fuego Piloto inventa, elabora cuidadosamente ¡se atreve! Una regla solamente para esto: la ley guía, el espíritu scout, el servicio y la vida ruta en el corazón de sus proyectos.

Pero no te equivoques, lo que dará alegría al fuego es sobre todo el ambiente: creado entre vosotras, a pesar de las diferencias de carácter, de sensibilidad, un equipo unido, donde cada una ocupa su puesto, donde cada una puede confiar en las demás.

Para formarse

¡Los talentos quedan en el abandono si no se les cultiva! Para servir mejor a partir de entonces, aportar más a los demás y convertirse en una chica competente llena de recursos, tenemos que seguir aprendiendo!

Técnicamente, es el momento de obtener juntas el Diploma de Primeros Auxilios, hacer un fin de semana animación, para entrenar en la dirección de canciones, descubrir otras técnicas (espeleología, montaña, … campismo). Sin olvidar la técnica en la que quieres profundizar y que probablemente será tu Obra Maestra.

En el plano espiritual y humano: reflexión, encuentro, lecturas, conferencias … En el fuego piloto, no tenemos miedo de abordar las grandes cuestiones de la fe, la sociedad y reflexionar juntos, con la ayuda de un consejero religioso en la medida de lo posible.

Para progresar

La verdadera cuestión del Fuego Piloto es la progresión de cada una. Todas las actividades están ahí para ayudarte, pero nada realmente se hará si tú no decides, tú, personalmente, tomar el control y sigues adelante.

 

Propuesta de rutas para el curso de un Fuego Piloto

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El fin de semana de entrada de las nuevas guías ya pasó, así como el primer fin de semana de actividades. Todavía tendrás que vivir bellas aventuras con tu Fuego en el segundo semestre. Aquí están algunas ideas para las actividades:

Fin de semana de diciembre (Inmaculada) en Equipo

Marcha a un lugar destacado, con un desafío (un juego en función del futuro lugar de la Ruta de verano ¿naturaleza o topografía? Momento-luz, velada, vivac…
Domingo, marcha, tiempo especial (reunión con el Consejero Religioso, preparación para la Navidad…).
Consejo de Equipo: comenzamos a elegir la localización del lugar para la ruta de verano, reparto de los primeros preparativos, cada una asume ya responsabilidades.
A finales de diciembre, la jefatura ha realizado su campamento de formación, la ruta escuela, para vivir mejor su ronda solar y transmitir el «fuego sagrado».

Fin de semana del 7 y 8 de enero (Reyes), en Fuego

Marcha a un lugar destacado, recordando a los Reyes Magos en un recorrido que combina topografía y juego sobre conocimientos «espirituales». Aprendemos la canción “Ritmo del atardecer”, por ejemplo (u otra sobre la estrella, el mar…), en la velada, hemos revisado el equipo para estar preparadas a acampar con mucho frío sin riesgo. Una guía recibe su cinta amarilla, buena oportunidad para hablar acerca de las características de la cinta amarilla: la ruta como lugar de vida, el servicio como estado de espíritu, la técnica para la obra maestra, y el certificado de primeros auxilios como competencias, el momento-luz, como encuentro personal con Cristo …
Como sugerencia: Vigilia de Candelas: se encienden candelitas (¡atención a la seguridad!) por todo el entorno en una bella atmósfera para iluminar la escena y soñar ante los números de los equipos » como los Reyes Magos en Galilea» …
Domingo, después de la misa, un taller técnico sobre una o dos presentaciones de trabajos técnicos: llamando a  antiguas pilotos de servicio en unidad, y habiendo realizado su obra maestra, invitándolas al interjefas…
Consejo de Fuego de mitad de curso: elección de la Ruta de verano, cuyo lugar se fija definitivamente, actividades y tareas a distribuir.

Último fin de semana de enero, en Equipo

Marcha a un lugar destacado (monasterio, abadía, etc) elegido para un encuentro con la Comunidad que vive allí. Momento-luz en ruta.
Vivac cálido gracias a verdaderas técnicas scout de acampada invernal.
Domingo, reunión con la Comunidad, momento bien preparado (tema: el significado de la palabra dada, el compromiso, la vocación de todo cristiano a la santidad, el discernimiento…). Tomar un tiempo personal para reflexionar sobre su propia progresión, en el discernimiento necesario en su vida de estudiante, como cristiana.
No olvidar el Consejo de Equipo.

Los días de vacaciones de febrero (Carnaval, semana blanca…) mini-ruta en Fuego

A un lugar hermoso, pero tampoco muy lejos, porque tres días es demasiado corto para desperdiciarlos en transportes.

  • Marcha durante el día en Equipo, reencuentro a la noche en vivac, en Fuego.
  • Tiempo de servicio diario en la vida fuego o un servicio elegido para la tarde.
  • Tiempo para hacer un balance con cada piloto: ¿dónde se encuentra ella misma? descubrimiento de la ruta, ¿el recorrido hacia la cinta amarilla?

Semana Santa (según vacaciones), en Equipo

Ruta en Equipo, momento-luz, tiempo de servicio, velada…
Los tres primeros días de vacaciones, o los tres últimos, mini- ruta de Semana Santa, en Fuego
Igual que en febrero… ¡con la esperanza de un poco más de calor!
Si alguna de las AJF, pasó la gripe durante la Navidad, y no pudo unirse a la Ruta-escuela, la hace ahora.

Mayo

¿Y si aprovechamos un puente para un divertido proyecto de equipo, con objeto de descansar las neuronas?

¿Servicio prolongado, cruzando un paraje desolado (tipo raña o algún lugar parecido), un retiro ignaciano, un raid a través de las mesetas sin encontrar a nadie?

Fin de semana de junio, en equipo

¡Último rodaje antes de la Ruta de verano!

He aquí un ejemplo para vivir a vuestro aire… Por cierto ¿quién prepara estos fines de semana?
Buena Ruta a todas: vuestros equipos serán una piña, las mochilas ligeras y listas para lo esencial, los cuerpos  entrenados para el esfuerzo. ¡Y la alegría brotará!

(Inspirado en  las sugerencias de Bonnet Laure (CNF Francia) – Maîtrises n º 163)